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Porsche Surface Coated Brake
Eficiente debut

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Un acabado en widia para hacer más eficientes los discos de fundición.

Interesante adición para los frenos, mandatorio en los Porsche Cayenne Turbo y por primera vez disponible como opcional en el resto de la gama del modelo. Se trata del Porsche Surface Coated Brake (PSCB), cuyos discos reciben un tratamiento superficial con carburo de wolframio, popularmente conocido como widia. Así, se genera un cristal mixto tan duro que con él se podría cortar vidrio. El carburo de wolframio es, después del diamante, uno de los materiales más duros del mundo (unas 10 veces más duro que la fundición de hierro gris). Con él, el desgaste es mucho menor que un freno convencional de fundición, casi no produce polvo y no se oxida. Los frenos PSCB son el camino intermedio entre los comunes y los Porsche Ceramic Composite Brake, y surgen tras una intensa labor junto a Bosch/Buderus, que mediante tecnología láser estructura al disco de fundición gris, para un posterior galvanizado que genera una capa intermedia, que actúa como un adhesivo elástico entre las distintas dilataciones térmicas de la fundición gris y el carburo de wolframio que a continuación es aplicado de un modo ciertamente espectacular.

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Los discos PSCB son más accesibles que los PCCB, pero con prestaciones comparables.

El mismo consiste en un procedimiento de pulverización del material con una llama a alta velocidad hace que las partículas de carburo de wolframio impacten sobre el disco a velocidades superiores a la del sonido. El resultado es una capa de unas 100 micras de espesor que luego requiere el complemento de pastillas de freno especiales. No sólo se logra un resultado una superficie completamente liso, pero se logra un 90 por ciento de polvo menos que con un freno de fundición gris, brindándose asimismo un 30 por ciento más de vida útil que un disco de fundición gris, con un rendimiento cercano al del PCCB y solo por un tercio de los costes de un freno cerámico. El nuevo freno transmite la misma sensación que el PCCB: la fuerza del pedal se mantiene constante aunque se caliente el freno. A altas temperaturas esta fuerza no disminuye, es decir, que no tiende a producir el fading (disminución del poder frenante con un uso reiterado), sino que, al contrario, se vuelve aún más intensa cuando las temperaturas rondan los 600 grados centígrados.